La imagen de la tala de docenas de moreras en la Rambla de Tiata de 2015, contribuyó a despertar la necesidad de optar por el trasplante de los ejemplares ya consolidados en posteriores obras, aunque no siempre haya sido posible conseguirlo por diferentes motivos. Las movilizaciones de la ciudadanía, en las que la Plataforma estuvo implicada decididamente con otras fuerzas sociales, obligó a que las pocas moreras que aún quedaron en pie, fueran trasplantadas y cuidadas en vivero para su posterior asentamiento en la nueva vía. Y lo más importante, que en las posteriores obras se cuidará más este aspecto ante una ciudadanía más concienciada con la conservación del patrimonio natural urbano

El tiempo pasa y todo se va convirtiendo en recuerdo, del que se hace necesario hacer balance para aprender de los errores y los aciertos que todos vamos teniendo en nuestra vida. En el caso de la Plataforma por la Calidad del Paisaje, una de las primeras iniciativas de este conjunto de asociaciones fue la de intentar salvar el arbolado maduro que a lo largo de la rambla de Tiata proporcionaba una importante franja verde con sombra a los viandantes y vecinos de lo que hoy es la Ronda Central de circunvalación de Lorca.
Carta abierta dirigida al alcalde el 3 de septiembre de 2015
https://nuestropaisaje.org/escrito-dirigido-al-alcalde-por-la-tala-masiva-de-arbolado-para-la-construccion-de-la-ronda/
El proyecto de actuación no contemplaba, como venía siendo costumbre, preservar el arbolado asentado, ese que durante décadas hemos estado regando y cuidando con nuestros impuestos para que proporcionara sus cuantiosos beneficios a la salud de los lorquinos. En Lorca todo se arrasaba sin contemplación para empezar de cero. Pues bien, las moreras allí establecidas estaban sentenciadas de muerte y esto inquietó a muchos vecinos y entidades que se movilizaron para intentar salvar en lo posible esos ejemplares maduros.
Las movilizaciones de la ciudadanía, en las que la Plataforma por la Calidad del Paisaje estuvo implicada decididamente con otras fuerzas sociales, entre las que cabe destacar la convocatoria que en aquél momento hizo IU-Los Verdes, obligó a que las moreras que aún quedaron en pie, fueran trasplantadas y cuidadas en vivero para su posterior asentamiento en la nueva vía, una vez finalizados los trabajos de relleno, asfaltado y acondicionado de las nuevas aceras y jardines.

Aquella operación de traslado de los ejemplares se hizo en fechas no propicias para el buen devenir del arbolado, con apenas cepellón fueron extraídos, además con mucha celeridad para acallar la polémica, pero finalmente, aunque hubo bajas, unos cuantos ejemplares volvieron a ser repuestos en una nueva ubicación de la Ronda Central, tras meses de cuidados viveristas.
Llegamos al día de hoy, en esta espléndida primavera húmeda de abril de 2025 observamos como las moreras ya han desplegado sus hojas tras su obligada parada invernal, tras 10 años no podemos evitar fijarnos al pasear por la Ronda Central en la recuperación de los viejos ejemplares, seguro que los empleados de la concejalía de Parques y Jardines se han esmerado esta década para que de nuevo vuelven a lucir una amplia copa que proporciona notable sombra, es significativo comparar con los ejemplares vecinos que se plantaron nuevos tras la obra y ver la notable diferencia de tamaño, pues un gran árbol necesita muchos años y buenos cuidados para llegar a alcanzar un buen porte que nutra de servicios a los lorquinos (emisores de oxígeno, atrapan contaminantes, reducen el calor del suelo urbanizado, atraen pájaros que atrapan mosquitos que generan enfermedades con sus picaduras, embellecen el entorno, y un largo etcétera.
Aquella acción supuso un antes y un después en esta localidad con todos los errores que se han producido también después, por desgracia no todos los árboles pueden ser trasplantados y asistimos a la dolorosa tala de centenarios ejemplares como eucaliptos y pinos en esa misma zona del Quijero, que no pudieron salvarse por las características de la macro obra, que obligaba a desplazar los tubos gigantes para la construcción de la Ronda Central. Justo bajo la hilera de eucaliptos. En este caso la Plataforma del Paisaje fue informada previamente de aquel proyecto, aunque no se tuvo en cuenta la época de anidación de las aves, lo que hizo especialmente dolorosa su desaparición. De aquella traumática experiencia también aprendimos todos.
La Plataforma del Paisaje y la tala de El Quijero
https://nuestropaisaje.org/la-plataforma-del-paisaje-y-la-tala-de-el-quijero/
AQUELLA PROTESTA DE 2015 FUE ACERTADA, y sirve para demostrar que podemos hacer las cosas bien en beneficio de nuestra localidad. Necesitamos más árboles nuevos, pero también es necesario que se respete el arbolado maduro, pues nos aportan unos beneficios impagables, es por ello que en los proyectos de remodelación y obras de nuestro espacio público y también privado deben ser respetados, y las actuaciones deberían adaptarse para su preservación siempre que fuera posible técnicamente. Hemos de ser más ambiciosos en las ordenanzas que debieran contemplar la obligatoriedad de plantar más arbolado en aceras o aparcamientos por poner ejemplos. Sabemos que más tarde o más temprano llegará a Lorca esa política, porque la ciencia que es la que nos ayuda a avanzar como sociedad ha dejado claro que es el camino para una ciudad moderna y atractiva para vivir. La cuestión es saber si Lorca se apunta a ser puntera o vamos a ir a la cola en crear una ciudad verde. La Plataforma estará ahí siempre para remar en favor de un modelo de ciudad sostenible, por el bien de la salud de todos los vecinos.

