Estos últimos días de diciembre están siendo caracterizados por la multitud de personas, en buena parte niños, que están padeciendo problemas con los bronquios. Sin duda un repunte destacado que está provocando una mayor asistencia a centros sanitarios de la localidad

Con la llegada del frío suele haber un repunte en la incidencia de estas afecciones, no obstante, el problema se agrava cada año por la mala calidad del aire que todos estamos respirando. Las condiciones climatológicas de estos días tan frescos por las mañanas, provoca que el aire frío se acumule en las zonas más bajas del Valle del Guadalentín, este frío no puede elevarse a las capas más altas de la atmósfera que albergan una temperatura menos fría. El problema radica en las quemas agrícolas que día tras día se producen de punta a punta de toda la huerta lorquina, estas quemas producen una contaminación por gases que cubren las zonas más bajas, es decir las habitadas, no pudiendo escapar hacia la atmósfera. Dichas quemas suelen estar compuestas de material orgánico producido por la agricultura intensiva que tanto ha crecido las últimas décadas en nuestro municipio. En muchas ocasiones, esos restos van acompañados de trozos de plástico usados en las plantaciones que convierten esa quema en un emisor de contaminación muy potente y peligroso para la población más débil (niños y ancianos).
Toda esta inacción acaba con mayor asistencia a los centros de salud y por tanto mayor gasto sanitario que soportaremos entre todos al aumentar las enfermedades crónicas y episodios de enfermedades pulmonares.
Hace unos años, se prohibió por ley realizar quemas de este tipo al quedar sobradamente demostrado lo perjudicial que resulta para la salud de los ciudadanos dicho aire contaminado. La Administración competente comenzaba tibiamente a adoptar medidas que cambiaran un hábito tan arraigado en la localidad. Diversas campañas, puntos de recogida de material orgánico y sanciones comenzaban a tener un efecto positivo que conducía a un cambio de dinámica lento, pero positivo. Sin embargo, pronto la administración regional se dio por vencida ante la presión del sector, dada la falta de soluciones y altos costes que se ofrecían para deshacerse de ese material. La gran actividad económica que la agricultura de regadío genera y su influencia económica sobrepasa a la administración incapaz de gestionar la situación, y esto provoca que una vez más se doblegue ante los intereses del sector, perjudicando el interés general de la población que debería estar por encima de los intereses económicos.
Así que, en estos días de tanta incidencia de problemas respiratorios, tenemos a una administración regional y local totalmente inoperativas y vencidas que no defienden la salud de los vecinos. Diariamente las quemas inundan el aire de partículas contaminadas que acaban pasando por los pulmones de todos los vecinos. Tan solo con subir a las partes más altas de los edificios o las sierras más próximas a Lorca, se puede apreciar la cantidad de contaminación a simple vista que los vecinos nos estamos tragando con total impunidad, con más incidencia en las viviendas ubicadas por la huerta.
Toda esta inacción acaba con mayor asistencia a los centros de salud y por tanto mayor gasto sanitario que soportaremos entre todos al aumentar las enfermedades crónicas y episodios de enfermedades pulmonares.
