En este artículo argumentamos nuestra postura opuesta a seguir utilizando césped artificial en lugar de plantas autóctonas de secano que embellezcan nuestros parques, jardines y rotondas ante la falta de agua que sufrimos y sufriremos. Además la reducción del uso de plástico debe ser una prioridad y desde el consistorio se debería dar ejemplo

Césped artificia Vs vegetal
Llevamos un tiempo asistiendo a algo muy alarmante en zonas como Lorca, donde la sustitución de la masa vegetal por plástico está generalizándose a un ritmo excesivamente rápido. A ello se une el hecho de que cuando se diseñan obras públicas o bien no se deja espacio para la vegetación o bien los lugares diseñados para plantas no permiten a los árboles crecer y son retirados. A todo lo anterior se une el gran problema, el ascenso de las altas temperaturas, muy especialmente en verano, con olas de calor cada vez más recurrentes y brutales pero ¿estamos abocados a padecer un infierno de calor o existe solución?. Vamos a intentar contestar a estos y otros interrogantes en este artículo.
Las ciudades se han convertido en islas de calor. Está demostrado científicamente que un lugar expuesto al sol con materiales habituales en las ciudades como hormigón, adoquines, plásticos o asfalto entre otros hace que la sensación térmica sea de más de 60oC en muchos casos. Esta exposición genera muertes de personas y cualquier ser con vida que habite una ciudad. En cambio, la vegetación natural aporta, entre otras cosas, humedad al ambiente, bajando la temperatura considerablemente. Teniendo esto en cuenta, hemos de destacar el hecho de que en Lorca se está eliminando vegetación de parques y jardines para sustituirla por césped de plástico. Los motivos aducidos son falta de personal y por ende de mantenimiento. Además, y esto es importante, se producen constantemente robos de plantas recién plantadas y lo que es aún peor, actos vandálicos que destrozan la vegetación. Para esto último la solución pasa por la educación. Y en última instancia, sanciones pecuniaria y/o coercitivas.
Pero volviendo al tema que nos trae aquí, vamos a esclarecer qué es más apropiado, si un césped de plástico o vegetación, y más aún en la situación actual de sequía.
- Comencemos por el césped artificial:
Entre sus ventaja podemos hablar de, evidentemente, que no necesita casi mantenimiento y no suele dañarse por el calor y el frío extremo y no necesita riego para su mantenimiento al ser plástico pero sí para refrescarlo. Tampoco necesita abonado por el mismo motivo. No necesita herbicidas ya que no permite que crezca nada debajo.
Sus desventajas son la necesidad periódica de limpiarlo (con agua) y su desinfección para evitar el crecimiento de bacterias, especialmente cuando los animales orinan y defecan en ellos (no solo perros). En función de la calidad del césped adquirido, puede perder la tonalidad verde y debe sustituirse, al igual que ocurre cuando se levanta y existe peligro de tropiezo y caída de los viandantes que pasan sobre este atajando. Contribuye a la desertificación. Es de plástico, un material altamente contaminante que con el paso del tiempo se va rompiendo en trozos cada vez más pequeños que son incluso inhalados por las personas al encontrarse en el aire y alcantarillado. Y los microplásticos generan problemas de salud humana cuando son esparcidos por el aire que respiramos y degradan la calidad del terreno afectado.
- Jardines de vegetación natural:
En primer lugar hemos de hablar de las desventajas de la vegetación natural. En una zona árida como es la Región de Murcia, poner césped natural es una brutalidad. Si bien queda bonito, no es una opción en lugares como Lorca. Además, en función de cómo se diseñen los parques y jardines, puede requerirse de mantenimiento y mano de obra, algo que escasea en Lorca. Siguiendo con este punto, si las especies seleccionadas no son de la zona se produce un desequilibrio ambiental, amenazando la biodiversidad, la fauna y flora autóctona y, en función de la especie, requerir mucha agua. Por lo tanto, hay que ser muy selectivo y tener un alto conocimiento de la fauna y flora local. También hay que saber de paisajismo para que de este modo el mantenimiento sea más sencillo y barato.
En cuanto a las ventajas, estas son la conservación de la biodiversidad (fauna y flora autóctona), especialmente de polinizadores, los cuales están desapareciendo por los pesticidas que se usan masivamente, control de plagas (biodiversidad) y beneficios en la salud de quienes habitamos las ciudades, no solo de personas. En este sentido hemos de hablar de la mejora de la salud mental e incluso física. Un jardín vegetal ayuda también a bajar las temperaturas de las ciudades y refrescar. Económicamente ayuda porque la vegetación anima a las personas a salir a la calle e incluso a consumir ya que aporta felicidad. Si las plantas seleccionadas son locales, es muy barato la adquisición, mantenimiento y ahorro de agua. Además absorben y transforman el CO2 y otros elementos nocivos procedentes de los materiales de construcción y los vehículos de motor en oxígeno.

El jardín naturalista y local, el futuro es ahora.
Los jardines son necesarios para la vida, y más en las ciudades donde el hormigón y el asfalto son los reyes absolutos de las ciudades. Los espacios verdes son el camino a seguir y lugares como París así lo entienden y están sustituyendo miles de kilómetros de asfalto por vegetación. Pero no sirve cualquier vegetación. Esta debe estar adaptada a la zona donde se planta y hacerlo del modo correcto. Han de crearse mantos de vegetación para conseguir unos beneficios mayores y eso pasa por la planificación y el conocimiento vegetal. En el caso de Lorca, la Plataforma por la Calidad del Paisaje apuesta por vegetación autóctona, la cual está habituada a nuestro clima, cada vez más árido. Por ello, a continuación veremos un breve listado de vegetación que debe usarse en nuestros jardines y eliminar el césped artificial, tanto el ya colocado como el que están poniendo actualmente. Recordemos que estas plantas no requieren casi recursos hídricos y poco o ningún mantenimiento, y más si previamente se crea un suelo acorde, el cual no se cuida nada en Lorca.
En web de Murcia Natural se dice que «la vegetación natural que aparece en la Región de Murcia es la siguiente:
- Matorrales: aparece el matorral noble, con especies como Pistacia, Quercus, Rhamnus, Chamaerops, Arbutus, etc., y el característico de etapas regresivas como el romeral, espartizal, tomillar, etc. Hay que mencionar la presencia de un gradiente atemperamiento-continentalidad, desde la costa hasta las sierras interiores, dirección sudeste-noroeste, con un aumento de la superficie arbolada, que implica diversidad de los sistemas forestales.
- Formaciones arbóreas: con especies frugales, como los pinos, sabinares y quercíneas xerófilas. Los montes arbolados están formados fundamentalmente por coníferas. Los bosques de frondosas están compuestos, en su mayoría, por quercíneas, aunque también aparecen en mezclas con otras frondosas y con resinosas. Las zonas de media montaña y piedemonte en el centro, noroeste y nordeste de la Región, incluyen quercíneas, aunque estas áreas presentan una gran alteración».
Partiendo de ello algunas especies con las que formar nuestros jardines son:
Aromáticas de secano: espliego, romero officinalis y rastrero, tomillo, lavanda de hoja estrecha y dentada, poleo, pebrella, orégano, mejorana, santolina o salvia officinalis. No requieren casi riego y e impregnan el aire de un aroma magnífico.
Alternativas al césped: son plantas tapizantes que sirven para cubrir espacios tanto en horizontal como en vertical, siendo unas adecuadas para sombra y otras para sol. Algunas son la hiedra, rondella, aptenia cordifolia, tomillo rastrero, etc. También las trepadoras clásicas como la buganvilla, jazmín, adiamtum, etc.
Crasas: aloe vera o aeonium (procedente de las Islas Canarias).
Arbustos: familia del ciprés, coníferas, arrayanes (cultivo a pleno sol), Genista Scorpius , esparto, Asplenium ruta-muraria, lentisco, hibisco, etc.
Flores: granados, tagete (no es de origen mediterráneo pero evitan plagas), margarita, amapola, manzanilla, campanillas españolas, caléndula, etc.
Árboles: olivo, ciprés, almendro, algarrobo, granado, almez, morera, etc.
Destacar de todas las anteriores dos, la caléndula y la olivilla. La caléndula es una planta anual con flores muy bonitas y llamativas anual que no es necesario replantar ya que ella misma se encarga de hacerlo ya que cada flor contiene decenas de semillas que germinan fácilmente y evita plagas. En cuanto a la olivilla, es la reina de los jardines. No necesita mantenimiento y su riego es mínimo, y cuando decirnos mínimo queremos decir casi nulo. Es extremadamente resistente a las bajas y altas temperaturas (más de 40oC), no requiere poda salvo si se le quiere dar forma y no tiene plagas. Además es estéticamente muy apreciada por sus hojas grises y flores violetas.
En conclusión, podemos tener preciosos jardines y zonas arboladas con mantenimiento y recursos hídricos casi nulos. Se puede hacer, solo hay que querer.

