Este jueves se celebró una concentración en Lorca para evidenciar el descontento general por la eliminación de las escalinatas que desde hace décadas completaba la fachada principal de la Colegiata de San Patricio según sus planos originales

El acto, convocado por la asociación Lorca por su patrimonio y apoyado por la Plataforma por la Calidad del Paisaje de Lorca, se desarrolló pacíficamente y acudieron un centenar de personas, con la presencia de los principales medios de comunicación. También la Banda Municipal de Música de Lorca hizo acto de presencia para apoyar y reivindicar sus problemas laborales y profesionales con el Ayuntamiento.
Cristina Gómez, en nombre de los convocantes, leyó el Manifiesto “¿Cuándo será la hora del patrimonio?” y que reproducimos seguidamente:
MANIFIESTO: ¿Cuándo será la hora del patrimonio?
Lorca, la ciudad del sol, pero no del patrimonio. Lorca, la ciudad de los 100 escudos y las 1000 tropelías contra el patrimonio. Lorca, de suelo grato y castillos encumbrados, espada contra malvados, del Reino segura llave y pala contra su patrimonio.
La ciudad de Lorca cuenta con más de 5500 años de antigüedad, 5500 años de Historia ininterrumpidos atestiguados en los restos arqueológicos enterrados bajo nuestros pies y sobre este. Palacios, palacetes, casas solariegas, ciclos pictóricos en paredes y techos, yeserías, mezquitas, necrópolis de distintas épocas, tabernas y casas romanas, un enorme asentamiento argárico, puertas y murallas medievales, iglesias y ermitas, talleres de cerámica, chimeneas industriales, importantes templos íberos,… Nada de esto se conserva ya porque lo han destruido dicen, «para dar paso a la modernidad», y lo último en desaparecer ha sido la escalinata de San Patricio, nuestra catedral. «Modernidad» no es sinónimo de futuro y oportunidades para la ciudad y nuestros vecinos, especialmente para los jóvenes.
Cuánto tiempo más ha de pasar hasta que se vea y se trate el patrimonio de nuestra ciudad como un conjunto indivisible que merece la pena conservar, en vez de ir observándolo pedazo a pedazo para ir despedazándolo, como el que trata de extraer herramientas trabajando una piedra de sílex desechando todo lo que no se ajusta a las necesidades, o retocándolo lo necesario para que se ajuste.
La ciudad de Lorca vivió la mayor parte de la segunda mitad del siglo XX descuartizando un patrimonio que le hizo merecedora de la declaración de conjunto histórico-artístico. ¿Qué nos queda de ese conjunto? Solo cuando se generó una herramienta como el PEPRI se pudo empezar a poner orden en ese patrimonio que poco a poco estaba desapareciendo. Sin embargo, cuando ese plan es revisado, se aprovecha para relajar las medidas en base a unos motivos, a día de hoy totalmente arbitrarios.
La mayor prueba de todo es una pregunta que pocas veces nos hacemos, ¿Cómo es posible que Lorca, nuestra ciudad, que cuenta con unos 5.500 años de historia ininterrumpida, no es el máximo exponente histórico-artístico de la Región de Murcia? Lo peor de todo es que a día de hoy estamos lejos de serlo.
Qué mayor prueba hay de que las instituciones no miran el patrimonio en conjunto que el motivo que nos ha unido aquí hoy. Bajo la excusa de facilitar el tráfico de vehículos en doble sentido se decide mutilar un elemento histórico de la Colegiata de San Patricio, la escalinata de su fachada principal. Esta es una decisión que hasta en su principal justificación esta falta de lógica.
Las ciudades del siglo XXI están tratando de sacar tráfico de sus cascos urbanos, y más aun de sus centros históricos. Sin embargo, en Lorca, la acción del pasado miércoles, demuestra que nuestra ciudad está remando en otra dirección, en contra de la conservación del patrimonio.
También se ha dicho que esa escalinata era muy reciente, y sí, así es. De hecho, a lo largo de su historia ha tenido diferentes versiones, pero siempre la ha tenido. Que la historia de esta zona de la Colegiata sea la historia de una mutilación, continuada y repetida, ¿nos da permiso hoy, para seguir repitiendo ese mismo error?, ¿Cuándo va a llegar de verdad la hora del patrimonio, más allá de planes y promesas vacías? Debemos ser nosotros, los ciudadanos los que respondamos cuando las instituciones no lo hacen. Es nuestra obligación para con nuestro legado y nuestra historia.
¡¡COSERVAD NUESTRO PATRIMONIO YA!!

