Desde la Plataforma por la Calidad del Paisaje de Lorca, expresamos nuestra preocupación ante las declaraciones realizadas durante la 48.ª Asamblea de COAG en Lorca, en las que se planteó la necesidad de flexibilizar la normativa para facilitar la implantación de nuevas explotaciones porcinas en el municipio

COAG ya ha mantenido conversaciones con el Ayuntamiento de Lorca y otras administraciones con el objetivo de que «se puedan autorizar nuevas instalaciones ganaderas en el municipio que den otro impulso al sector«.
Este planteamiento reabre un debate que afecta directamente al modelo económico, social y territorial de Lorca. En un municipio que ya concentra más de un millón de cerdos en producción, resulta legítimo preguntarse si continuar ampliando este sector constituye la mejor estrategia para nuestro futuro.
La propuesta llega, además, después de que se haya producido la regularización de diversas explotaciones que durante años funcionaron sin disponer de todas las autorizaciones pertinentes. En este contexto, promover nuevas granjas supone profundizar en un modelo económico ya dominante, con implicaciones que van mucho más allá del propio sector ganadero.
Un modelo económico cada vez más dependiente
La ganadería y la agricultura forman parte de la identidad y de la economía de Lorca, y deben seguir teniendo un papel relevante. Sin embargo, concentrar gran parte del crecimiento económico en un único sector implica riesgos evidentes.
La expansión continuada de la ganadería intensiva puede dificultar el desarrollo de actividades complementarias con mayor valor añadido, como el turismo rural, determinadas industrias vinculadas a la innovación o proyectos empresariales capaces de diversificar la economía local.
La experiencia demuestra que las economías excesivamente dependientes de un solo sector son más vulnerables a las fluctuaciones de los mercados internacionales, a las crisis sanitarias y al incremento del coste de las materias primas. Una estrategia equilibrada requiere fomentar también otras actividades capaces de generar empleo estable y atraer inversión.
Lorca presenta una de las mayores concentraciones de población inmigrante de la Región, en gran medida vinculada a las necesidades laborales del sector primario. Esta realidad forma parte de la contribución económica y social del municipio, pero también pone de manifiesto la necesidad de diversificar la actividad productiva para generar oportunidades profesionales más amplias y evitar la continua salida de jóvenes cualificados hacia otros territorios.
Más granjas implica más residuos y más infraestructuras asociadas
Las explotaciones porcinas actuales poco tienen que ver con las granjas tradicionales de hace décadas. Muchas de las nuevas instalaciones cuentan con capacidades muy superiores y generan importantes volúmenes de residuos que deben ser gestionados adecuadamente.
La expansión del sector implica inevitablemente incrementar la capacidad de tratamiento de purines, lo que conduce a la construcción de nuevas infraestructuras asociadas, entre ellas plantas de biogás.
En Lorca se encuentra actualmente en desarrollo una de las mayores instalaciones de este tipo proyectadas en Europa. Sin embargo, incluso según las estimaciones difundidas por sus promotores, su capacidad de tratamiento no absorberá la totalidad de los residuos generados por el sector porcino local.
Por ello, resulta razonable plantear una pregunta: si aumenta el número de explotaciones, ¿dónde se ubicarán las futuras infraestructuras necesarias para gestionar los residuos adicionales?
Los debates vecinales surgidos en los últimos meses muestran que existe una preocupación real sobre los posibles impactos ambientales, paisajísticos y sociales de estas instalaciones. Independientemente de las posiciones enfrentadas, es evidente que nuevas plantas de tratamiento podrían generar nuevos focos de conflictividad social si no existe un amplio consenso previo.
La cuestión del agua
Otro aspecto fundamental es la disponibilidad de recursos hídricos.
La producción ganadera intensiva requiere cantidades significativas de agua para el abastecimiento de los animales y para determinados procesos asociados a la gestión de residuos.
Lorca depende de recursos procedentes de diversas fuentes: el Trasvase Tajo-Segura, los embalses, las desaladoras, las aguas regeneradas y los acuíferos subterráneos. Precisamente estos últimos presentan desde hace años problemas de sobreexplotación y deterioro ambiental reconocidos por las autoridades competentes.
Ante esta situación, resulta necesario aclarar de manera transparente cómo se garantizará el suministro hídrico de nuevas explotaciones y de las infraestructuras vinculadas a ellas, así como verificar el cumplimiento efectivo de todas las condiciones establecidas en los proyectos autorizados.
Se trata de una cuestión esencial para la planificación futura del municipio y para la protección de un recurso cada vez más escaso.
La necesidad de diversificar la economía local
Poner todos los huevos en la misma cesta nunca ha sido una estrategia prudente.
Lorca necesita una economía diversificada que combine la fortaleza de su sector primario con el impulso de otras actividades capaces de generar riqueza y oportunidades.
La calidad ambiental, el patrimonio histórico, los espacios naturales, el turismo rural y los proyectos empresariales innovadores pueden constituir importantes motores de desarrollo si reciben el apoyo adecuado.
El crecimiento continuado de actividades con una elevada ocupación del territorio puede limitar algunas de estas oportunidades y dificultar la atracción de nuevos residentes e inversiones.
Por ello, creemos que la planificación económica del municipio debe buscar un equilibrio entre la actividad ganadera y el desarrollo de otros sectores estratégicos.
El potencial turístico de las Tierras Altas
Un ejemplo de esa diversificación pendiente puede encontrarse en las Tierras Altas de Lorca.
Cada año, la floración de los almendros atrae visitantes a numerosos municipios españoles que han sabido convertir este fenómeno en un recurso turístico de primer nivel. Sin embargo, las iniciativas vecinales destinadas a poner en valor este atractivo en Lorca continúan recibiendo una atención limitada.
Promover el turismo rural, cultural y de naturaleza exige preservar el territorio y garantizar un adecuado cumplimiento de las normativas urbanísticas y medioambientales. Ambas cuestiones deberían formar parte de una estrategia integral de desarrollo para el municipio.
La importancia de respetar la normativa vigente
Las normas que regulan la implantación de explotaciones ganaderas no surgieron de forma arbitraria.
Las distancias a núcleos de población, centros educativos, instalaciones sanitarias, cauces públicos o puntos de interés ambiental responden a la necesidad de compatibilizar distintas actividades y proteger los derechos de todos los ciudadanos.
La modificación del Plan General destinada a establecer limitaciones más claras para la ubicación de nuevas explotaciones generó un intenso debate social. Sin embargo, su aplicación no ha supuesto el cierre masivo de granjas que algunos pronosticaban.
Por el contrario, ha contribuido a definir reglas más claras y a reducir parte de la conflictividad existente.
Por ello, consideramos que cualquier propuesta de flexibilización normativa debe analizarse con máxima transparencia, participación pública y rigor técnico, garantizando siempre la protección de los intereses generales del municipio.
La contaminación por nitratos: un problema que sigue presente
La contaminación por nitratos constituye una de las principales preocupaciones ambientales relacionadas con la ganadería intensiva.
Diversos estudios y organismos públicos han advertido durante años sobre la presencia de concentraciones elevadas de nitratos en determinadas masas de agua superficiales y subterráneas, especialmente en zonas con elevada actividad agrícola y ganadera.
Las plantas de biogás pueden contribuir a mejorar la gestión de los residuos, pero no eliminan automáticamente los impactos acumulados durante décadas ni sustituyen la necesidad de prevenir la contaminación en origen.
La protección de los acuíferos y de los recursos hídricos debe seguir siendo una prioridad para cualquier administración responsable, tanto por razones ambientales como por la importancia estratégica que el agua tiene para el futuro del municipio.
Un debate que afecta a toda la sociedad
La cuestión de las explotaciones ganaderas no es únicamente un asunto sectorial. Afecta al modelo territorial, a la gestión del agua, a la calidad ambiental, a la convivencia vecinal y al tipo de desarrollo económico que Lorca desea para las próximas décadas.
Por ello, consideramos que cualquier propuesta destinada a facilitar la implantación de nuevas granjas debe abordarse desde una perspectiva amplia, evaluando sus costes y beneficios para el conjunto de la sociedad y no únicamente para los actores directamente implicados.
A continuación, enlazamos diversas informaciones publicadas en los últimos años que ayudan a contextualizar este debate y explican la preocupación existente entre numerosos vecinos. Cada ciudadano podrá extraer sus propias conclusiones, pero creemos que el futuro de Lorca merece una reflexión profunda, basada en datos, transparencia y participación pública:

https://www.laverdad.es/murcia/juez-pide-informe-sobre-robo-agua-rio-20240708005608-nt.html

https://www.elmundo.es/espana/2022/02/06/61fedfd6e4d4d8a6178b4582.html



https://www.laverdad.es/murcia/seprona-destapa-presunto-robo-agua-rio-lorca-20240705013849-nt.html

https://www.eldiario.es/murcia/sociedad/turrilla-rio-seco-industria-porcino-bebia_1_12290463.html

