¿Alguien imagina pedir que se corten los árboles del monte para evitar incendios?

El taray es una especie protegida que, en buena medida, sostiene el valioso bosque de ribera natural del río Guadalentín. Este ecosistema contribuye al equilibrio ambiental de nuestro territorio y ayuda a amortiguar la fuerza de las avenidas, protegiendo a Lorca, como pudimos comprobar durante las intensas lluvias de marzo de 2025 o en la riada de San Wenceslao de 2012, que prácticamente duplicó el caudal del río.
También ayuda como refugio climático natural, al reducir algún grado la temperatura de la ciudad y pedanías.
Esto no significa que, con el actual estado del mar Mediterráneo y los efectos del cambio climático —de los que algunos todavía se ríen y niegan, pese a las evidencias que se observan ,en toda Europa—, no puedan producirse danas muy destructivas. Pero, en esos casos, el problema será el enorme caudal de agua, no la vegetación de ribera. En un escenario extremo, ni el taray ni un cauce convertido en una autopista para el agua podrían evitar los daños. Sin embargo, ya hemos sufrido grandes avenidas y el taray ha demostrado sobradamente su capacidad para cumplir la función que la naturaleza le ha otorgado.
El debate no debería ser cómo eliminar la naturaleza, sino cómo convivir con ella y aprovechar la protección que nos ofrece. El taray ha demostrado, una vez más, que forma parte de la solución y no del problema.
Los beneficios del taray durante todo el año
El taray retiene la humedad tras las lluvias, fija el suelo frente a la erosión, favorece la biodiversidad y reduce la velocidad y la fuerza de las aguas procedentes de las escorrentías.
Ahora también ha demostrado su resistencia frente a un incendio aislado en el cauce del Guadalentín.
Sin embargo, los principales partidos políticos que deberían proteger este valioso ecosistema, han aprovechado el incendio para atacarse con argumentos partidistas, dejando de lado los criterios ambientales y los conocimientos sobre el comportamiento de los ríos.
Algunos reclaman ahora que, aprovechando las competencias de otra administración, se arrasen varios kilómetros de este pulmón verde que los lorquinos podemos disfrutar durante todo el año.
¿Alguien imagina pedir que se talen los bosques de nuestras sierras porque un incendio ha afectado a una parte de ellos?

Estado del polvoriento y desolado solar en el que se ha convertido el reducido tramo urbano del Guadalentín, donde apenas sobrevivían unos pocos y aislados ejemplares.

Más info y evidencias gráficas:
https://nuestropaisaje.org/el-singular-bosque-de-taray-del-guadalentin-vuelve-a-beneficiar-a-lorca-con-su-resistencia-tras-las-fuertes-lluvias/
