La Plataforma del Paisaje de Lorca visita la planta fotovoltaica de Totana (150 hectáreas) para conocer de primera mano la realidad de estas macro-instalaciones
Aun es mucho el desconocimiento que existe acerca de este tipo de instalaciones, hay muchas preguntas en las que los ciudadanos en general no tienen una respuesta y esto abre paso a recelos legítimos e innumerables bulos que circulan de boca en boca, es por ello que dos miembros de la Plataforma han querido observar de primera mano una instalación y ver su impacto social y ambiental. Adelantamos que nos llevamos unas sensaciones muy positivas de esta planta en concreto y lo detallaremos a continuación, sin embargo, no podemos afirmar lo mismo de plantas fotovoltaicas ubicadas en Lorca, donde hemos sido muy críticos desde esta Plataforma.

Las energías renovables van a más, eso es indiscutible y necesario con el objetivo mundial de no seguir contribuyendo al calentamiento del Planeta, que está arreciando los fenómenos climatológicos por la quema de combustibles fósiles. En este sentido España va muy avanzada, pues nuestro país no tiene petróleo, gas, carbón o uranio para alimentar las otras fuentes del mix energético, así que hay una apuesta clara que está cambiando la balanza energética en consumo de electricidad pasando paulatinamente de importar materias primas y energía a exportar electricidad y eso como nación es muy positivo indudablemente, pues nos da autonomía energética e importantes ingresos que ya no salen del país.
Llegamos a Totana en la zona de los saladares del Guadalentín rodeados de los clásicos cultivos intensivos. La instalación fotovoltaica se ubica próxima a la subestación de Totana y su conexión con esta es subterránea sin torres de alta tensión. Tras ser recibidos por el Director de la Planta y pasar unos exhaustivos controles e indicaciones de seguridad comenzamos la visita y por supuesto las preguntas.La planta se ubica en el paraje de Flota de los Álamos es propiedad de Endesa, su puesta en funcionamiento data de 2019 y está dividida en 3 fases. Antes de su construcción el terreno estaba dedicado a la producción intensiva agrícola. La producción energética actual de los paneles alcanza una cantidad de megavatios suficiente para que 30.000 personas puedan satisfacer sus necesidades de luz. Totana cuenta hoy día con unos 34.000 habitantes. El mantenimiento anual de los 250.000 paneles demanda 15 puestos de trabajo de personal cualificado.
Hasta aquí los datos técnicos más reseñables, ¿pero y el impacto visual y ambiental?

Veremos que la elección del lugar ha sido muy importante para que el impacto haya resultado más positivo que negativo, si hablamos ambientalmente y en comparación con lo que había antes de su construcción.
La planta se ha construido sobre terrenos de cultivo intensivo que en su día ocuparon el espacio de los saladares del Guadalentín, un espacio estepario y muy rico en avifauna que ha ido disminuyendo durante décadas por la roturación de terrenos para dichos cultivos intensivos. El proyecto solar superó en su día la Declaración de Impacto Ambiental con la premisa entre otras de recuperar 8 hectáreas del Saladar con la plantación de 15.000 plantones propios de esta zona como salaos o limonium, así como plantaciones de cereales y leguminosas que atraigan la importante avifauna que había ido mermando con el paso de los años. Damos fe que así se ha actuado creando además un corredor ecológico dentro de la instalación. En los terrenos se ha respetado la nivelación del suelo haciendo que el agua de lluvia se filtre al acuífero evitando pendiente que favorezca la escorrentía que erosiona y provoca daños aguas abajo. Es más, se han creado pequeños socavones estratégicos en el terreno para que el agua de lluvia se absorba adecuadamente sin daños.
Seguimos recorriendo la instalación y vemos como en la valla cinegética perimetral se han plantado y especies autóctonas acompañadas de gotero, con el fin de crear una pantalla verde que generará varios beneficios, entre ellos atrapar el polvo que se produce por el labrado de las tierras colindantes y disipar el impacto visual que los paneles ocasionan. Lentiscos y olivos crecen adecuadamente y los que se secan son sustituidos.

La dirección de la planta ha querido ir más lejos en las medidas ambientales y se ha marcado objetivos ambiciosos, para los que se ha dotado con 250.000€ de inversión que han beneficiado a empresas locales. 30 cajas nido, 10 bebederos que mantienen encharcados todo el año, un pequeño bosque isla, colmenas para abejorros, así como la construcción de un observatorio para aves (Hide) con su charca. También se hace un seguimiento metódico en cuaderno de campo desde el propio observatorio de las especies que deambulan por la instalación como hemos atestiguado. El resultado de este cuidado plan, dotado económicamente por la empresa y al que no estaba obligado, es un aumento de la biodiversidad con respecto a los años previos a su construcción, especies sensibles como el zorro rojo, cernícalo primilla, busardo ratonero, perdiz roja, gorrión moruno, alcaraván común, carraca, pito real o aguilucho lagunero campan por la instalación, las cajas nido son utilizadas por distintas especies incluidos murciélagos para los que también han pensado los cuales reducen miles de mosquitos.

A estas alturas de la visita somos conscientes que estamos en una planta fotovoltaica modélica gestionada por personal perfectamente concienciado y sensible a las temáticas ambientales, sabedores de que su instalación es una oportunidad de mejora del entorno con medidas plausibles como las enumeradas. De hecho, Endesa/Enel, propietaria de la instalación la tienen como referencia para el resto de sus plantas fotovoltaicas.
Acabamos el recorrido con más sorpresas positivas, la planta ha sido escenario de la mano del Imida de la CARM, de cultivos experimentales bajo los paneles así como en los corredores de servicio con resultados productivos interesantes que pueden dar más valor a esta instalación. Tomillos rojo, aloe vera, turma, pitaya, etc… han sido plantados en estos terrenos y estudiados en su rendimiento por el centro público de investigación murciano. Para terminar, vemos que la vegetación se mantiene a raya entre los lineales paneles, la dirección de la planta ha establecido un acuerdo con un ganadero local para que sus ovejas pasten dentro del recinto, un binomio muy positivo.
La única impresión mala que nos llevamos fueron los millones de trocitos de plástico que impregnaban la tierra de toda la instalación fruto de las prácticas intensivas que previamente se realizaron allí, brutal la cantidad acumulada que terminará pasando en muchos casos a nuestros pulmones, un problema ambiental y de salud enorme de compleja solución, solo desde el compromiso de Autoridades y Empresarios Agrícolas se evitará esta imagen tan deplorable de nuestra región.
Desde la Plataforma hemos sido muy críticos con plantas-fotovoltaicas como las ubicadas en Almendricos, Zarcilla de Ramos o la última de Serrata adscrita a una empresa local. En todas hemos encontrado despropósitos que afean al sector fotovoltaico y hacen que las reticencias de la ciudadanía crezcan. Pues bien, las cosas se pueden hacer bien si hay compromiso de los gestores en financiar buenas prácticas, tan solo hace falta escuchar y asesorarse adecuadamente como se demuestra en la planta solar de Totana, una planta rentable en lo económico que atiende adecuadamente la parte ambiental y por ende a la ciudadanía. Energías renovables sí, pero así, porque sabemos que no es oro todo lo que reluce en este sector.
Agradecemos el tiempo dedicado a nuestra visita de José Enrique García Director de la Planta y a Margarita Martínez responsable ambiental de zona del grupo @endesa/Enel y los felicitamos por el buen hacer bajo nuestro punto de vista.
Nota: Ninguna de las 19 Entidades que conforman la Plataforma por la Calidad del Paisaje de Lorca tiene o ha tenido relación económica con la planta fotovoltaica de Totana.
@endesa
