Quienes están en contra de que el Parque Natural de Cabo Cope y Puntas de Calnegre brille y sea una fuente de preservación de nuestra identidad, preservación de valores naturales únicos y atracción de un turismo respetuoso atacan sin fundamento a quien ha puesto su vida, su tiempo y su intelectualidad acreditada y reconocida al servicio de la costa de Águilas y Lorca

Quienes atacan sin argumentos a Costa Morata o a las personas que defienden sin intereses personales la preservación de la tierra que nos da la vida, basan su existencia en una visión terrenal, simplista y muy alejada del sentido de la vida.
Quienes persiguen a quienes osan levantar la voz para denunciar que la riqueza de una tierra no se basa en hormigonar toda la Marina de Cope o plantar miles de hectáreas de regadío con 3 o más cosechas al año en un Parque Natural, y que atraen a miles de trabajadores pobres inmigrantes a vivir o malvivir en muchos casos en chabolas o hacinados en pisos pateras de barrios de Lorca y Águilas, lo hacen porque la avaricia los ciega.
Quienes son capaces de destinar su tiempo para realizar un escrito a una institución local pidiendo la revocación de un título honorífico otorgado a quién se puso a la cabeza de un movimiento que impidió construir una central nuclear donde esos “quienes” han echado los dientes, son movidos por la condición más deleznable de la humanidad.
Quienes usan un argumentario sin fundamento para retirarle el título honorífico y haciendo creer que una persona que ha caminado por el mundo universitario con gran prestigio y tiene una pluma directa e inteligente en sus artículos como Costa Morata se va comportando como un matón de barra de bar buscando enemigos en todas las instancias, demuestran no tener humildad intelectual.
El título honorífico que unos “quienes” pretenden que se le revoque al Señor Costa Morata le fue otorgado basado en el sentido común y una labor destacada en favor de los intereses públicos durante toda una vida de 7 décadas, en la que nunca se ha vendido a ningún otro interés. Esto ya de por si en un mundo lleno de egoísmo, envidias y descerebrados es más que destacable, pero sus aportaciones han sido y siguen siendo innumerables e inspiradoras.
Costa Morata ha sufrido recientemente un ataque en la fachada de su casa, le amenazan e intentan amedrentar porque el protagonista que defendemos “golpea” con su pluma donde más les duele a quienes pasan por la vida exprimiendo los recursos para acrecentar su fortuna material, olvidando hacer crecer lo más importante en esta vida: el conocimiento, la sabiduría y el respeto hacia lo que nos rodea. Que nadie olvide que cuando una persona llega al final de sus días, el patrimonio amasado son balas de fogueo al revisar toda una vida.
Plataforma por la Calidad del Paisaje de Lorca


Miguel Morales Mateo dice
Los hijos de la gran «fruta» ni olvidan ni perdonan, todo lo guardan en el desván del odio y cuando pueden lo sacan para hacerle todo el daño posible a quienes, en algún momento se han opuesto a sus tropelías para ganar más dinero, Son unos miserables, ellos y quienes les apoyan.